¿Esto es asesoramiento financiero?
No. Healthstudio es un proyecto de escritura económica. Explico qué mide un indicador, quién lo publica y qué lectura suele inflarse. No te digo qué título comprar, qué dólar vender ni en qué moneda guardar el sueldo. Tampoco armo un plan impositivo ni un flujo de caja para un comercio. Si necesitás una decisión con tu caso delante —un plazo, un instrumento, un contrato—, eso lo trabaja un profesional que tome esa responsabilidad. Yo no la tomo. Si un párrafo mío suena a orden, escribime: lo reescribo. El sitio existe para que el dato se pueda discutir, no para que alguien opere encima.
¿Por qué no publicás el dólar del día?
Porque esta página no se actualiza sola y un número clavado mañana ya es una pieza de museo. Alguien lo va a citar como si fuera vigente, y yo habré firmado esa mentira. El tipo de cambio oficial y los dólares financieros se mueven en horarios y en mercados distintos; ni siquiera son «un» dólar. Prefiero enseñarte dónde se publica cada cotización, para qué sirve y cómo no mezclarlas. El número fresco está en el BCRA o en la rueda. Acá está el mapa. Si lo que buscás es un ticker, hay mejores lugares, y no son este cuaderno.
¿De dónde salen los datos?
De las fuentes primarias. INDEC para precios, actividad y buena parte de las encuestas. BCRA para cambiario, reservas, tasas y normas. Ministerio de Economía para recaudación y resultado fiscal. Otros tableros oficiales cuando el hilo lo pide. Un diario puede ser la alerta de que salió el cuadro; no es la cita. No uso «data filtrada» ni capturas sin atribución. Si un número no tiene dueño a la vista, no entra a la edición. Esa regla me deja más lento y me deja dormir.
¿Puedo citar los textos?
Sí. Citá Healthstudio, el título de la edición o de la ficha, y el enlace a esta dirección. Está bien usar un párrafo en una clase, una nota o un trabajo, con atribución. No está bien republicar el texto entero como si fuera propio, ni recortar una frase para hacerla decir lo que no dice. El detalle está en los términos. Si vas a citar un indicador que yo menciono, volvé también a la fuente primaria: yo soy el puente, no el organismo.
¿Cada cuánto sale la edición?
Los lunes, desde 2026. El fin de semana lo uso para contrastar el cuadro, mirar la serie y no escribir sobre la primera impresión del viernes. Si un feriado, un dato tardío o una corrección urgente mueve esa regla, lo digo en la propia entrega. No hay un diario de la tarde ni un boletín premium. Las fichas se tocan cuando cambia la metodología o cuando un malentendido se repite, no para clavar un valor del mes.
¿Explicás términos técnicos?
Sí. La primera vez que un término hace falta —núcleo, empalme, resultado primario, tipo de cambio real— lo traduzco en la misma edición. Si vuelve, dejo una frase que alcance para no interrumpir. No es un diccionario académico y no pretende ser exhaustivo. Es el castellano que yo usaría en un mostrador de Corrientes, sin regalar precisión. Si un término quedó cerrado, escribime: prefiero sumar una línea a la ficha antes que fingir que el lector «ya sabe».
¿Aceptás contenido patrocinado?
No. No hay ediciones pagadas, ni «especiales» con un banco, un bróker o un fondo, ni publicidad de cursos para multiplicar pesos. Healthstudio no tiene clientes. Si algún día aparece un aviso gráfico —hoy no hay—, no va a estar disfrazado de análisis. La independencia no me vuelve neutral: desconfío del titular que mezcla tres indicadores. Me vuelve libre de no deberle la conclusión a una mesa de dinero. El método lo dice con más aire.
¿Qué hago si encuentro un error?
Escribime. En el formulario elegí el tema «Corrección» y dejá el título, el párrafo y la fuente que yo debería haber mirado. También sirve un correo a hello@healthstudio.org. Las enmiendas de hecho salen con fecha a la vista, en el mismo texto. Un desacuerdo de lectura no es un error: lo podemos discutir sin que yo reescriba el verbo para quedar bien. Una revisión posterior del organismo tampoco borra lo publicado: se anota, no se esconde.
¿Escribís para gente sin formación en economía?
Sí. El texto no pide credencial ni un examen previo. Pide tiempo de un café y ganas de no tragarse el titular. Escribo también para redacciones y para quien está armando una clase, pero el tono no cambia según el destinatario. Si un párrafo queda para iniciados, es un fallo mío. La regla de casa es que un término técnico se pueda decir en voz alta en un colectivo de la 60 sin que suene a clave privada. Cuando no llego a eso, reescribo.
¿Cómo me contacto?
Por el formulario o a hello@healthstudio.org. El escritorio está en Av. Corrientes 1386, piso 7, oficina B, C1043AAZ, Buenos Aires. El teléfono es +54 11 4372 9065. Atiendo lunes a viernes, de 9:30 a 18:00. Respondo en el día hábil. Leo con atención las dudas de un dato, las correcciones y los pedidos de prensa que no busquen una «señal». No respondo «qué hago con mis ahorros» ni pedidos de pronóstico de tipo de cambio. Si el mail viene por eso, te lo digo en una línea, sin rodeos.